La Fundación Telefónica presenta en Madrid la exposición, JAUME PLENSA. MATERIA INTERIOR, que reúne 15 obras que abarcan treinta años de la trayectoria del artista catalán, que se completa con un documental acerca de su proceso creativo, una fotografía de su estudio que abarca todo un muro, y la maqueta de Iris, una obra única realizada para ser colocada en el Distrito Telefónica con motivo del Centenario de la compañía. Las esculturas de Jaume Plensa responden ante la incertidumbre y el ruido del mundo que nos ha tocado vivir, representando una llamada de esperanza y positividad. Para ello, hace volver al interior de la persona, tras reflejarse en sus obras, proporcionando una seguridad que se encuentra en nosotros mismos.
En esos treinta años de trayectoria, el artista aborda una reflexión sobre la condición humana desde diferentes perspectivas. Trata un conjunto temas, muchas veces recurrentes, como la identidad, la fragilidad de la condición humana, lo efímero, la espiritualidad, el silencia, la comunicación o el lenguaje. Emplea, desde expresiones abstractas y conceptuales en sus primeras obras, a representaciones más figurativas y sensuales en sus trabajos más recientes. Constituyen por lo general obras de gran tamaño, que ocupan todo el espacio expositivo, donde a la variedad de los materiales empleados, se une la implicación del sonido y el colorido de la luz. Durante el recorrido de la muestra, las obras no dejan de seducir al espectador, a implicarte, por su volumetría y variedad de propuestas. Normalmente forman conjuntos, donde puedes transitar, introducirte en las coordenadas de las obras.
No siempre ocurre, pero podríamos destacar, entre las obras expuestas, no una, sino la gran mayoría, por su interés y atractivo. Así, la serie escultórica, Silence, compuesta por siete rostros femeninos, situados en grandes vigas de madera, que evocan la diversidad y las similitudes de la identidad humana; espectacular es la instalación, Love Sounds, formada por cinco cabinas de alabastro con la puerta entreabierta dejando ver una silla vacía, en la que el artista anima a descubrir el sonido de tu cuerpo. Por otra parte, en sus icónicas esculturas femeninas, Maria y Rui Rui´s Words, apela a la contemplación y la introspección, para alcanzar la belleza y el mundo interior del ser humano. Una llamada similar a un silencio necesario, lo observamos en la serie, Who Are You? I-VIII, formada por ocho figurillas de bronce que se tapan los sentidos.
La obra, La Neige Rouge, nos transporta al futuro, donde una materia pesada como el hierro interactua con el espectador por medio de una intensa luz roja llena de energía que se extiende por su cuerpo al entrar en su espacio propio. Igualmente, se puede destacar otra obra que implica directamente la experiencia del visitante al atravesarla, es la llamada, Glückauf?, desplegada a modo de cortinas de letras que recrean la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Toda una experiencia, en fin, intensa y memorable, que explica, debido a su originalidad estética y la profundidad de su mensaje, los merecidos premios recibidos por el artista a lo largo de su carrera, tanto a nivel nacional como internacional, exponiéndose su creatividad tanto en museos como en espacios públicos de todo el mundo.