viernes, 4 de abril de 2025

La escultura de Jaume Plensa


 

La Fundación Telefónica presenta en Madrid la exposición, JAUME PLENSA. MATERIA INTERIOR, que reúne 15 obras que abarcan treinta años de la trayectoria del artista catalán, que se completa con un documental acerca de su proceso creativo, una fotografía de su estudio que abarca todo un muro, y la maqueta de Iris, una obra única realizada para ser colocada en el Distrito Telefónica con motivo del Centenario de la compañía. Las esculturas de Jaume Plensa responden ante la incertidumbre y el ruido del mundo que nos ha tocado vivir, representando una llamada de esperanza y positividad. Para ello, hace volver al interior de la persona, tras reflejarse en sus obras, proporcionando una seguridad que se encuentra en nosotros mismos.



En esos treinta años de trayectoria, el artista aborda una reflexión sobre la condición humana desde diferentes perspectivas. Trata un conjunto temas, muchas veces recurrentes, como la identidad, la fragilidad de la condición humana, lo efímero, la espiritualidad, el silencia, la comunicación o el lenguaje. Emplea, desde expresiones abstractas y conceptuales en sus primeras obras, a representaciones más figurativas y sensuales en sus trabajos más recientes. Constituyen por lo general obras de gran tamaño, que ocupan todo el espacio expositivo, donde a la variedad de los materiales empleados, se une la implicación del sonido y el colorido de la luz. Durante el recorrido de la muestra, las obras no dejan de seducir al espectador, a implicarte, por su volumetría y variedad de propuestas. Normalmente forman conjuntos, donde puedes transitar, introducirte en las coordenadas de las obras. 



No siempre ocurre, pero podríamos destacar, entre las obras expuestas, no una, sino la gran mayoría, por su interés y atractivo. Así, la serie escultórica, Silence, compuesta por siete rostros femeninos, situados en grandes vigas de madera, que evocan la diversidad y las similitudes de la identidad humana; espectacular es la instalación, Love Sounds, formada por cinco cabinas de alabastro con la puerta entreabierta dejando ver una silla vacía, en la que el artista anima a descubrir el sonido de tu cuerpo. Por otra parte, en sus icónicas esculturas femeninas, Maria y Rui Rui´s Words, apela a la contemplación y la introspección, para alcanzar la belleza y el mundo interior del ser humano. Una llamada similar a un silencio necesario, lo observamos en la serie, Who Are You? I-VIII, formada por ocho figurillas de bronce que se tapan los sentidos.



La obra, La Neige Rouge, nos transporta al futuro, donde una materia pesada como el hierro interactua con el espectador por medio de una intensa luz roja llena de energía que se extiende por su cuerpo al entrar en su espacio propio. Igualmente, se puede destacar otra obra que implica directamente la experiencia del visitante al atravesarla, es la llamada, Glückauf?, desplegada a modo de cortinas de letras que recrean la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Toda una experiencia, en fin, intensa y memorable, que explica, debido a su originalidad estética y la profundidad de su mensaje, los merecidos premios recibidos por el artista a lo largo de su carrera, tanto a nivel nacional como internacional, exponiéndose su creatividad tanto en museos como en espacios públicos de todo el mundo.



viernes, 21 de marzo de 2025

La Naturaleza en la Antigua Grecia


El Museo Arqueológico Nacional presenta la exposición, ya en sus últimos días, ENTRE CAOS Y COSMOS. NATURALEZA EN LA ANTIGUA GRECIA, con motivo del décimo aniversario de la reforma del museo, que reúne un centenar de vasos griegos, terracotas, esculturas y monedas, procedentes de las importantes colecciones que atesora, algunas adquiridas de las que fueron propiedad del Marqués de Salamanca, y de otras instituciones actuales, nacionales e internacionales. Descubrimos, así, la manera de entender el mundo, su origen y transformación, que tuvieron los griegos antiguos, base de nuestra civilización. Una forma de entendimiento mítico, irracional y racional, explicada por las pinturas de los vasos, las formas escultóricas, e incluso, las representaciones de las monedas. Fueron iconografías originadas en la más remota protohistoria, que evolucionaron según su pensamiento. La exposición se complementa con textos de la literatura y la filosofía.



Los antiguos griegos pensaban que no hay nada más admirable que el ser humano. Su antropocentrismo lo observamos en la representación de los dioses, los héroes y los mortales. Creían en un origen antes de la Naturaleza conocida, que fue reconducida desde el Caos. Una Naturaleza primero salvaje, tal vez una edad de oro, a otra conquistada por los dioses. A la Tierra se une el mar, dominado por Poseidón, un medio necesario para la civilización, pero lleno de peligros, porque conduce al Hades, el destino de las almas de los muertos. Tanto los dioses como los hombres se debaten entre las fuerzas de sus deseos, del impulso generativo del Eros. Los primeros, sobre todo, Zeus, puede llegar a cambiar de aspecto, convertirse en un animal para satisfacerlos. Los héroes son semidioses, inmortales hasta cierto punto, de cuyo bienestar se ocupa la diosa de la sabiduría, Atenea. Los relatos míticos, representados en la pintura, nos hablan de sus hazañas: de Ulises para el regreso a Ítaca; de Hércules sus trabajos; lo mismo, que de Teseo.



Por otra parte, existen criaturas híbridas, cuyo aspecto se forma entre uno o varios animales, como la Sirena, los Centauros, el caballo Pegaso, Cancerbero, y la terrible Quimera. Son seres psicopompos, moradores de los límites, mensajeros de los dioses. Todos ellos son visibles e invisibles en la Naturaleza humanizada, que nos proporciona los dones necesarios para sobrevivir, como el cereal, el aceite y el vino. También el pescado, imprescindible para nuestra dieta, como las distintas formas de ganado, que es sacrificado en las fiestas y rituales, además de emplearse como imágenes simbólicas de los propios dioses. La moneda es el mejor resumen del Cosmos, de la civilización griega, porque es imprescindible para la polis, que se extendió por el oriente y occidente del Mediterráneo. En su caras se representan muchas de sus características. 



Si el recorrido de la exposición se inicia con el Caos, en una pasillo con vídeos del choque del mar embravecido, cuyo límite es el relieve del nacimiento de Afrodita, según la famosa pieza del Trono Ludovisi, termina, con otro vídeo referido al Cosmos, la civilización, tras pasar, doce apartados que explican las perspectivas más significativas, aquellas comentadas, y estas otras, más precisas, como la Naturaleza mecánica, que nos refiere la creación por el dios Hefesto del primer robot o autómata, llamado Talos; o la de sabios como Dédalo en la corte del rey Minos, que construyó una vaca gigante para Pasifae, o de unas alas de cera, con la que murió su hijo, Ícaro. También hay un apartado relativo a los jardines, o a los brebajes, propios de un mundo privado donde la mujer desarrolla su actividad.



jueves, 20 de marzo de 2025

Cien años de Sorolla


 

La Galería de las Colecciones Reales presenta la exposición, SOROLLA, CIEN AÑOS DE MODERNIDAD, con motivo de su centenario, y que ha sido recientemente prorrogada hasta abril de este año. Una oportunidad para contemplar un conjunto de 77 obras originales del autor a lo largo de su carrera, comisariada por la bisnieta del autor, siendo un conjunto significativo las que provienen de su casa y museo madrileño, aprovechando las obras de su rehabilitación; otras, en cambio, proceden de las más renombradas instituciones que las atesoran. Incluye, además, un espacio con los hitos más importantes de su biografía. Se inicia con su retrato en mármol de Mariano Benlliure, que nos informa del éxito que tuvo en su tiempo a comienzos del siglo pasado, y su pleno atractivo en la actualidad. Sorolla fue huérfano, educado por sus tíos, para mostrar pronto su talento. Pensionado en Roma, tuvo a los grades maestros como referencia para su concepción de la pintura, muchos de ellos estudiados en el Museo del Prado.



La exposición se organiza en cinco grandes apartados, tanto temáticos como cronológicos: Rumbo al éxito; El mar, siempre nuevo; Sentir el retrato; Visión de España; Del paisaje al jardín. El escritor Blasco Ibáñez le llamó el pequeño Velázquez, pues sabía unir la verdad de los antiguos maestros, con la seguridad, frescura y brillantez de su pincelada. El éxito lo inició en Madrid, tras una obra centrada en la realidad cotidiana y en las injusticias sociales, que se han convertido en emblemáticas de su trayectoria. Los premios conseguidos en exposiciones y salones le llevaron a la cima de su carrera en 1900. Observamos, así, en el primer apartado pinturas como La vuelta de la pesca o El boulevard de París, que no se había visto nunca en público. Sorolla supo captar como nadie la luz de Valencia, la ciudad de su nacimiento, para incorporarla a su paleta para siempre. El artista trabajó largas jornadas sobre la arena de la playa demostrando su amor hacia el mar Mediterráneo, al litoral español. Crea, es esta forma, un estilo y una temática propia que le identifica.



Sus pinceles capturaron la vida de los pescadores; de las gentes, especialmente niños y adolescentes bañándose, desde diversos ángulos, jugando o secándose, dando importancia a la pose que recuerda el clasicismo; a los distintos tipos de luces, la de la mañana, la intensa del mediodía, la más dorada del atardecer. Además, de la calidad y los efectos del agua, especialmente el de Jávea. En cambio, el litoral del norte de España, es más propio para el turismo elegante, el único existente en la época,  que practicó el mismo artista y su familia. Si hay un apartado que recuerde a los grandes maestros antiguos, es el del retrato, donde captura un momento efímero, donde las miradas de cruzan con el espectador, a partir de su trazo firme. Son numerosos aquellos que capturan a la familia, su mujer individualizada y sus tres hijos, de la misma manera, y en grupo. También de personajes relevantes de la sociedad de su tiempo, como los premiados con el Nóbel y clientes de la alta sociedad.



En este punto del recorrido se puede visitar la sala de su biografía, compuesta de paneles iluminados y proyecciones de sus fotografías. Al fondo una de gran tamaño muestra el momento en el que el mismo rey Alfonso XIII, está posando al aire libre para el pintor. Recordar la fama que tuvo en la primera década del siglo XX. Una fama que se va a extender a EEUU por el encargo para decorar la Hispanic Society, que le llevará varios años recorriendo y pintando por las distintas regiones de la Península.  Constituye el apartado, Visión de España, cuando retrata también a sus gentes con los trajes típicos de la época. Unas semblanzas pictóricas imbuidas de espíritu regeneracionista, que reforzará con los numerosos paisajes naturales y urbanos, tan diversos de luces y de formas de nuestro territorio. Luego, al final de su vida, el tema principal será el jardín de su casa madrileña. Sorolla afirmará que no tiene una receta que defina su pintura, salvo que es expresión del alma.



martes, 11 de marzo de 2025

ARCO 2025


 

Un año más la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid, que cumple su 44 edición, no deja indiferente al espectador. Si eres aficionado al arte mucho más, porque podías disfrutar de una amplia gama de pintura, escultura, fotografía, video, dibujo, cerámica, tejido, y grabado, además de la oferta editorial y de ocio asociada. Prueba de ello son las cifras de más de cien mil visitantes que recorrieron los pabellones 7º y 9º de IFEMA, que contenían un total de 214 galerías nacionales e internacionales, y obra de 1600 artistas, de los que un buen número eran mujeres. Las inclemencias del tiempo atmosférico no disuadieron, por tanto, al público asistir a este evento anual. Por otra parte, hubo también éxito comercial en la compra-venta por el ánimo elevado, e incluso euforia de las galerías y profesionales asistentes a su cierre. Las compras, solamente, de carácter institucional son significativas, por ejemplo las realizadas por el Museo Reina Sofía, y tres ministerios, a los que se unen, la Comunidad de Madrid, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de la capital, junto a  fundaciones públicas y privadas. Tras el reciente fallecimiento de Helga de Alvear, su galería exponía obras de su propia colección y un libro sobre una mesa para mostrar las condolencias.



ARCO ha presentado propuestas acordes con la historia del arte contemporáneo, si nos fijamos en renombrados autores de vanguardia, de la primera y segunda mitad del siglo XX, como arriesgadas o emergentes en este mundo conflictivo que vivimos actualmente. Una oferta centrada principalmente en obras de artistas españoles e iberoamericanos. Artistas de estilo cubista, dadaísta, surrealista, abstracto, expresionista, mínimal, conceptual, realista, según los gustos. En un conjunto de ellas, aparecía la firma de Joan Miró, en otras tantas, de Tapies, muy numerosas, que nos informa del atractivo de su estilo en la actualidad. Llamó, igualmente la atención, los repetidos ejemplos de Pablo Palazuelo o Hernández Pijuán. Recuerdo varias obras también de Antonio Saura en distintos espacios. Se echaban en falta más oferta de fotografía, que perdía la partida frente a la pintura, las telas y la escultura más variopinta, sin excesos de tamaño, como en otras ediciones. Varias galerías mostraban la obra reciente de Miquel Barceló que revaloriza su prestigio.



La feria de este año mostró un capítulo ascendente en relación con las galerías y los artistas de América Latina. El pabellón 7º dedicaba un espacio particular a obras con la temática de la Amazonía, ese reducto de una naturaleza prodigiosa, fundamental para el planeta. Obras que muestran el diálogo con nuestro mundo urbano occidental, no solo por razones ambientales, sino por la realidades humanas de las poblaciones indígenas que están siendo masacradas de la misma manera que sus territorios, donde se busca la explotación económica. De esta manera, las manifestaciones artísticas contemporáneas expuestas están en contacto con los debates actuales, tanto políticos como sociales. Se podían observar reflexiones sobre el ascenso de la ultraderecha; las víctimas inocentes de las residencias de ancianos; la identidad de género o el transgénero; el deseo humano según su orientación; la religión y la pornografía; otras, nos referían a mundos de emociones y ensueños, o tenían como inspiración pinturas clásicas del pasado, que eran recreadas desde nuestra perspectiva del siglo XXI, así lo observamos con El triunfo de Baco de Velázquez, La maja desnuda de Goya, y El desayuno en la hierba de Courbet. Finalmente, podemos subrayar la exhibición sobresaliente de la escultura de Jaume Plensa y las fotografías de Pierre Gonnord, en los espacios de los diarios, EL PAÍS y el ABC.



jueves, 6 de marzo de 2025

Los otros surrealismos


 

La Fundación Mapfre de Madrid presenta la exposición, 1924. OTROS SURREALISMOS, con motivo del centenario de la publicación del Manifiesto escrito por André Breton. Comisariada por Estrella de Diego, reúne un conjunto extraordinario de pintura, dibujo, escultura, grabado, fotografía y secuencias de cine, de artistas adscritos a este movimiento de vanguardia, y de un conjunto de artistas, que recibieron su inspiración, pero no compartieron estrictamente el canon impuesto por el escritor francés. En este rico y clarificador conjunto no se obvian obras representativas de los autores más conocidos, sino que se añaden de aquellos que no lo fueron tanto. Un conjunto que se complementa con documentos escritos y revistas originales de la época. Además, tiene especial interés en mostrar la obra de aquellas mujeres que no han sido lo suficientemente reconocidas por la historiografía, pero que aquí se demuestra su número y valía.



El surrealismo fue un movimiento de vanguardia influyente y popular,  que nació hace cien años, pero que todavía se muestra en el arte contemporáneo. Se extendió de la literatura, de la poesía y la novela, a la pintura, el dibujo, el grabado, y la escultura, así como la fotografía y el cine. La exposición madrileña da cuenta de todo ello, en su lugar central, el Paris de los años veinte y treinta, como en las múltiples periferias de aquellos tiempos. Por ello, en la misma, nos vamos a encontrar con obras de los autores canónicos del movimiento, como Max Ernst, Yves Tanguy,  René Magritte, Paul Delvaux y Salvador Dalí. En los aledaños geográficos, los artistas españoles tuvieron una relevancia peculiar. Además del citado, también Luis Buñuel y Joan Miró, al que se une Oscar Domínguez, bien representado en la exposición, y un número extenso de artistas, localizados sobre todo en Madrid, Barcelona, Cadaqués y Tenerife. Bélgica, por otra parte, fue un centro disonante respecto a algunos postulados de Bretón.



El surrealismo pretendía mostrar el subconsciente, libre de ataduras morales y estéticas, según había teorizado Sigmund Freud. Para ello era esencial dar rienda suelta a las imágenes originadas en nuestros sueños, o mediante técnicas como el dibujo automático o la expresión plástica fruto del azar, sin reparar en encuentros fortuitos como el que subrayaba Lautréamont, entre un paraguas y una máquina de coser. La exposición desarrolla sus principales características en bloques temáticos que cubren los amplios espacios dedicados a la muestra: el sueño, el deseo, el automatismo psíquico, las relaciones con la naturaleza, la nueva visión de la ciudad, el cosmos... A medida que la situación política y social europea se fue complicando con el auge de los fascismos, se produce un desarrollo de los surrealismos en América, fruto de la emigración de los artistas. Así vemos importantes centros en Argentina, Brasil, México y Nueva York posteriormente. 



Un capítulo especial de la exposición son las mujeres artistas completamente relegadas por el movimiento surrealista. Bretón veía a la mujer como fuente de inspiración artística, bellas y sin nombre, las mejores intermediarias para expresar lo inconsciente, sin duda foco del deseo masculino. La intensa y extensa exposición madrileña trata de devolverles el lugar que les corresponde por derecho propio en la evolución del surrealismo. Para ello incluye obra de treinta y cinco creadoras con uno o varios ejemplos. Destaca, Gala Dalí, Maruja Mallo, Remedios Varo, Leonora Carrington, Dorotea Tanning, Amparo Segarra, Toyen, y Grete Stern, entre tantas que la exposición pretende reivindicar. Una exposición que mantiene el interés de principio a fin del recorrido, por la calidad, diversidad, y el número de obras seleccionadas.




martes, 25 de febrero de 2025

Arte y anatomía en el Renacimiento


 

La Biblioteca Nacional presenta la exposición, ARTE Y ANATOMÍA EN EL RENACIMIENTO. JUAN VALVERDE DE AMUSCO Y LA HISTORIA DE LA COMPOSICIÓN DEL CUERPO HUMANO, con motivo del 500 aniversario del nacimiento del famoso médico por la publicación del tratado de ese nombre. Un libro ilustrado con estampas de carácter científico, pero con importantes resonancias para el arte de su tiempo y posterior. La propia Biblioteca Nacional posee varios ejemplares de la primera edición en castellano, y las posteriores en italiano, latín y holandés, que nos informan de la enorme difusión que tuvo. La exposición pretende su contextualización en relación con los avances científicos de la época renacentista y de la expresión artística fidedigna del cuerpo humano. Además, en relación con la formación de los propios pintores de la época moderna y los tratados de arte. La publicación del médico español tuvo como precedente, unos años antes, la de la influyente obra de Andrea Vesalio, De humanis corpori fabrica, que veía ilustrada con estampas, que le servirían de modelo.



La figura humana de estos tratados médicos de anatomía se basaban en la representación clásica del cuerpo según la escultura grecolatina, es decir, de modelos ideales, los más adecuados para un artista. Valverde le añadió a sus imágenes el toque renacentista de Miguel Ángel, tal como aparecían en su Juicio Final. De esta manera, se muestran en la exposición grabados del mismo, junto a la reproducción de esculturas helenísticas como la Venus púdica y el Laoconte. También, aportaba la innovación de emplear planchas de cobre, y en la representación de los cuerpos diseccionados, un juego ambivalente entre lo animado e inanimado, en un esfuerzo general de presentar la anatomía de forma sistemática, accesible y actualizada. Por otra parte, la obra de Valverde, fue una empresa colectiva protegida por el cardenal Juan Álvarez de Toledo, donde confluyeron los saberes de los impresores Antonio de Salamanca, Antoine Lafréry y Antonio Blado; y de los artistas, Gaspar Becerra y Nicolás Beatrizet.



La obra de Valverde fue un fenómeno editorial dentro de la literatura médica de la época que va a tener repercusiones en el aprendizaje y la práctica artística. En el arte del Renacimiento se consideraba imprescindible el conocimiento preciso de la figura human para la pintura de historia. Para ello era imprescindible el estudio de la misma a través de los tratados médicos, como directamente del estudio de cadáveres, para inspirarse en la escultura grecolatina. Esta necesidad de conocimiento la puso en evidencia el mismo Leonardo da Vinci, luego fue vista como imprescindible por teóricos del arte como Francisco Pacheco. En los propios tratados artísticos españoles tuvieron cabida imágenes derivadas de las estampas de Vesalio y Valverde, como las obras de Juan de Arfe, de Juan Andrés Ricci, o El museo pictórico de Antonio Palomino. Se produjo, entonces, una confluencia entre ciencia médica y arte, en el que el método y las materias de estudio de las academias desde el siglo XVI, mostraban el estudio directo de la misma asociado al de las imágenes de esos tratados médicos destacados. La exposición lo demuestra con imágenes estampadas del trabajo interior de las academias, con documentos de las mismas y con ejemplares de los impresos de los teóricos de la pintura.


jueves, 6 de febrero de 2025

Sigmar Polke y Goya



El Museo del Prado presenta la exposición, SIGMAR POLKE. AFINIDADES DESVELADAS, que reúne un conjunto de casi medio centenar de obras del artista alemán, que demuestra la influencia en varios aspectos de Francisco de Goya. El punto de partida es el cuadro del pintor aragonés, Las viejas o El Tiempo (1810-12), perteneciente al Museo de Lille, que va a estudiar en profundidad a través de una radiografía, y también, desde la fotografía, que luego llevará a fotocopias, donde conocerá hasta el más mínimo detalle. La exposición muestra la obra de Polke bajo la impronta de esta obra de Goya, de su legado y trayectoria personal, en defensa de sus ideas ilustradas o de la modernidad, que anticipa el futuro del arte occidental. Su posición ante un mundo cambiante, le sirve de ejemplo ante la suya en la segunda mitad del siglo XX. Por otra parte, desde la radiografía, se observa en el famoso cuadro que Goya reutilizó un lienzo anterior que ya había pintado, lo que le sirve para enunciar su pintura como capas que sedimentan el tiempo y la memoria.



Se dice en el folleto de la exposición que la influencia de Goya en Polke abarca tres ámbitos: por un lado, el personaje y su circunstancia artística, política y social; por otro, la iconografía objetual y antropomórfica que aparece tanto en Las viejas como en su radiografía y, finalmente, la factura concreta del cuadro. El conjunto de pinturas, dibujos y fotografías, muestran estos aspectos de influencia. Una exposición que no se desarrolla de un modo cronológico, sino a través de conceptos que atraviesan el tiempo, entrecruzándose con el uso de diversas técnicas, poniendo de manifiesto su complejidad técnica. Se observa como el cuadro lo desmenuza el artista alemán hasta el más mínimo detalle desde una comprensión profunda que le sirve para desarrollar su creatividad. Los vestidos, las pelucas, la firma, la sombra de Saturno, las joyas, entre otros, son motivos que le inspiran. Además, el aspecto mitológico y sobrehumano, pues tiene un especial interés en lo mágico y lo paranormal, para considerar las obras como eventos fenomenológicos, más que realidades cerradas.




 

Sigmar Polke se siente fascinado por otras imágenes de Goya procedentes de Los Caprichos y los Desastres de la guerra, así como pinturas como el Coloso. Igualmente, de los frescos de San Antonio de la Florida. Además, incorporó otras de otros artistas como Max Ernst, Alberto Durero, o del cine soviético, en concreto, del Acorazado Potemkin, de Eisenstein. Nada por tanto deja indiferente en esta exposición al desvelar los fundamentos de innovación de este artista alemán, que son, de la misma manera, reveladores de la modernidad.